Cómo ayudan las miniexcavadoras en la construcción de almacenes de conservas de alimentos: cimentación y barrera de humedad
El almacenamiento de materia prima es fundamental para las conserveras. Requiere pisos sólidos y resistentes, así como un suelo estrictamente impermeable para evitar el deterioro, la contaminación y los problemas estructurales. Las grandes máquinas de construcción son demasiado pesadas y dañan fácilmente la obra. Por eso, las miniexcavadoras se han vuelto esenciales. Su pequeño tamaño, controles precisos y adaptabilidad las hacen perfectas para la construcción de almacenes. Este artículo analiza cómo funcionan las miniexcavadoras en dos aspectos clave de la construcción de almacenes en conserveras, sus ventajas prácticas y por qué se han convertido en un elemento indispensable para los proyectos de plantas de procesamiento de alimentos.
Escenario 1: Trabajo de cimentación: cómo conseguir la base de carga adecuada
Los almacenes de materia prima de las conserveras son pesados. La cimentación soporta el edificio, estantes llenos y toneladas de frutas, verduras o granos. Una base débil implica problemas estructurales, estantes derrumbados o algo peor. Las máquinas grandes no pueden con la precisión necesaria; las excavadoras compactas cubren ese vacío.
Comienzan con una excavación precisa, siguiendo los planos al pie de la letra para cortar las zanjas de cimentación con la profundidad y el ancho adecuados. Sin sobreexcavación, sin puntos débiles. Sus delgados bastidores (menos de 1,2 m de ancho) y su giro de cola cero les permiten trabajar directamente en las esquinas de los almacenes o junto a talleres existentes sin chocar con nada.
Después de excavar, cambian a cucharones planos para nivelar el fondo de la zanja, de modo que el hormigón fragüe uniformemente. Luego rellenan y apisonan ligeramente la tierra capa por capa, evitando bolsas de aire y asentamientos. Este trabajo solía ser manual y lento. Las microexcavadoras lo hacen de 3 a 5 veces más rápido, y la cimentación es más plana y sólida. Una base sólida de principio a fin.
Escenario 2: Pisos a prueba de humedad: Bloqueo de la humedad para proteger el inventario
La humedad deteriora rápidamente las materias primas: moho, podredumbre, aglomeración, pérdida de producto y fallos en los controles de seguridad. Los almacenes de las conserveras necesitan una barrera de humedad perfecta, y las miniexcavadoras hidráulicas facilitan este paso crítico de forma rápida y fiable.
Primero, preparan el terreno: limpian rocas, escombros y tierra irregular para crear una base lisa y limpia. La ausencia de protuberancias significa que la membrana o el mortero a prueba de humedad quedan planos, sin espacios por los que se filtre el agua. Para sitios con niveles elevados de agua subterránea, cavan zanjas de drenaje perimetrales para extraer el agua, secando la subrasante antes de que comience el trabajo.
Durante la instalación, se encargan del transporte de materiales, transportando membranas, recubrimientos y suministros directamente al equipo. Sus controles suaves les permiten trabajar alrededor de la membrana colocada sin romperla, manteniendo la barrera intacta. Finalmente, ayudan a apisonar y nivelar la superficie para sellar correctamente la barrera de humedad. El resultado: un suelo seco y seguro que protege sus materias primas desde el primer día.
Por qué las miniexcavadoras son imprescindibles para la construcción de plantas de alimentos
Las miniexcavadoras no solo son convenientes, sino que también son esenciales para la construcción de plantas conserveras, gracias a su rendimiento y características que se adaptan perfectamente a las necesidades de las plantas de alimentos.
Rendimiento que protege el sitio
La baja presión sobre el terreno y las orugas de goma les permiten trabajar en suelos blandos sin hundirse ni dañar el terreno. El sistema hidráulico proporciona un control constante y preciso para excavar, nivelar y mover materiales, algo fundamental para los trabajos de precisión que requieren la construcción de almacenes de alimentos.
Funciones flexibles que reducen costos
Los accesorios de cambio rápido (cucharones, rastrillos, compactadores) permiten cimentaciones, preparación del terreno y transporte con una sola máquina, sin necesidad de alquilar equipo adicional. Además, son silenciosos y de bajas emisiones, cumpliendo con las normativas ambientales de las fábricas de alimentos y manteniendo la obra limpia.
Palabra final: Máquinas pequeñas, gran impacto en la calidad de las plantas de alimentos
Los almacenes de conservas dependen en gran medida de una base sólida y seca. Las miniexcavadoras ofrecen precisamente eso: con su pequeño tamaño, precisión y versatilidad, permiten realizar trabajos de cimentación y de impermeabilización. Agilizan la construcción, reducen la mano de obra y, lo más importante, garantizan la calidad de la materia prima. Para espacios reducidos y altos estándares de calidad, no son un extra. Son el socio confiable que necesita para mantener la producción segura y en marcha. A medida que estas máquinas mejoren, serán cada vez más esenciales para construir fábricas de alimentos más seguras, eficientes y duraderas.



